CUANDO LA NIEVE CAE
Eran
las semifinales, junto con mi beautifly nos preparábamos para el golpe final,
un pequeño error volteo la situación ocasionando
la derrota total.
-Me
ha vuelto a vencer-
-No
hay duda de que es alguien muy especial-
Miraba
a mi oponente y un viejo conocido, el rival principal e importante de mi vida.
-May
, fue una grandiosa batalla- Su voz era tan dulce y amable.
-Mucha
suerte en la ronda final, te estaré apoyando-
-Si
tú lo haces, seguro ganare – Pronuncio
una frase poco usual y misteriosa.
El
sonrojo en ambos era inevitable. Alzando las miradas, nos volvimos encontrar:
-May/Drew-Diciendo
el nombre del otro al mismo tiempo-¡Yo quisiera decirte algo!-
Las
mismas palabras dibujaron una enorme sonrisa en los dos. La presentadora anunciaba
la batalla final, era momento de que el peliverde se preparara, antes de partir
se acerco un poco más a mí:
-Te
esperare en el gran árbol que se encuentra en el centro de la ciudad, cuando
termine el concurso- Me susurro e inmediatamente se fue.
Me
abstenía de gritar todas mis emociones, no podía esperar mas, así que
rápidamente Salí del edificio. Me lleve una sorpresa cuando observe que había
empezado a nevar.
-Nadie
imaginaria que hoy nevaría, las flores y el suelo estarán escondidos entre la
nieve, se aproximara un gran frio, aun así nada impedirá que lleguemos a ese
lugar-
Transcurrió
el tiempo, estaba parada bajo aquel gran árbol, en mis manos sostenía una bolsa
que contenía un presente para la persona especial.
-Uff..
Era la última, además su color le combinara ¡hoy es mi día de suerte!- Hasta
ese entonces eso creía.
El
concurso había concluido, me preguntaba si lo había logrado mientras esperaba
su presencia.
El
tiempo transcurrió mas, habían pasado 30 minutos y el aun no llegaba, tenia
frio, me preguntaba que donde se encontraba, si el edificio estaba a solo dos
cuadras, pensaba en mil cosas, pero aun así no me movería de aquel lugar.
Esos
30 minutos se convirtieron en una hora, de inmediato comprendí que él no
llegaría.
-Tal
vez se le olvido- Me gustaba creer eso a saber que no quiso verme.
-Que
alegría, aun sigues aquí-Apareció todo helado detrás de mi-May comenzó a nevar
y no podía llegar sin algo que darte-Extendió sus brazos dándome un regalo.
No
sabía qué hacer o decir, así que solo abrí el obsequio. Me sorprendí por
completo al ver que me había dado una bufanda, una bufanda tan suave y de
hermosos colores.
-Al
principio no sabía que regalarte pero cuando vi la nieve, no pensé en otra cosa
más que una bufanda, se habían acabado en las tiendas, así que busque por toda
la ciudad, por esa razón llegue tarde, cuando la vi supe que esta era solo para
ti; por sus hermosos colores.
Extendí
mis brazos y te mostré la bolsa que sostenían mis manos, la recibiste e
igualmente te sorprendiste como yo lo había hecho.
-Yo
también te compre una... solo quería una bufanda por que ...-Me interrumpiste
en ese instante.
-Y por que con esa bufanda yo te
protegeré del frio y te mantendré siempre cálido tu corazón-
Leyó
mis pensamientos, siempre lo hizo. La nieve siguió cayendo mientras ambos nos entrelazábamos nuestras bufandas, por primera vez deseaba
que nevara eternamente para tener su esencia siempre cerca de mi corazón.




